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El colectivo Turcón (Telde) denuncia la degradación del volcán del Gallego en Jinámar
Imagen del volcán del Gallego, en Jinámar (Foto cedida)

Turcón-Ecologistas en Acción ha elaborado un informe sobre el estado y necesidad de conservación del volcán del Gallero sito en el barrio teldense de Jinámar y se lo han hecho llegar al Cabildo de Gran Canaria, a la Viceconsejería de Industria del Gobierno de Canarias y al Ayuntamiento de Telde, en un intento de propiciar la mejora de la zona.
En el documento invita también a las administraciones públicas a realizar una ruta por el área con guías del colectivo ecologista que les mostrarán in situ las posibilidades delo espacio natural.
Por ello, han pedido a las autoridades competentes que tengan en cuenta una serie de propuestas dirigidas a la conservación de toda el área como delimitar el cráter con señalética y paneles interpretativos y que sea incluido en el mapa didáctico del volcanismo grancanario. Además los ecologistas proponen la retirada de basuras y escombros de la zona, paralizar las extracciones y llevar a cabo un plan integral de protección, recuperación y uso divulgativo del área en coordinación con el Cabildo de Gran Canaria.
Valor histórico, didáctico y cultural
El volcán del Gallego forma parte del campo de volcanes de Jinámar en el que destacan cuatro bocas eruptivas recientes cuyos derrames lávicos están prácticamente desmantelados bajo cultivos y viviendas, algo que aporta más valor a los restos que aún permanecen intactos. Este volcán, ahora deteriorado tiene forma de herradura abierta hacia el este y está bordeado por la carretera que une el barrio de Jinámar con Telde desde donde es perfectamente visible el interior del cráter. El cono y pico de este volcán se elevaba 65 metros sobre el nivel valle pero, desgraciadamente, las extracciones que se han venido produciendo desde el último cuarto del siglo pasado han acabado totalmente con este magnífico cono volcánico.
El elemento más destacado de este aparato volcánico, en la actualidad, es la existencia del cráter y pared norte del mismo en muy buen estado de conservación. Actualmente el interior del cráter está colonizado por especies xerófilas autóctonas, así como los últimos vestigios de una necrópolis prehispánica que probablemente se extendiera por el resto de la colada lávica, hoy desaparecida.
Los restos de este volcán tienen una enorme importancia como recurso didáctico y paisajístico debido a su fácil accesibilidad y visibilidad desde la carretera. La amenaza más grave que viene sufriendo desde hace varios años es el desmantelamiento progresivo de la pared sur del cráter por las actividades que se dan en la parte posterior. Turcón Ecologistas advierten del riesgo que corre si no se toman medidas a tiempo.
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